Anarquía relacional pos-covid
Ayer uno de mis vínculos afectivos, me pidió recurrir a la Biblia de la gran Vasallo, lo cual me hizo reencontrarme un párrafo subrayado, que me serviría para reafirmarme, de nuevo, en mi perspectiva no convencional de las relaciones y la búsqueda de anarquías relacionales:
Cuando una amiga tiene una cita, normalmente evitamos llamarla por
teléfono para no “molestar”. Pero nuestras agendas de amigas son constantemente
interrumpidas por la irrupción de amantes y, cuando son hombres, de manera
superlativa. Ellos son el centro y así lo permitimos, ese es el espacio no solo
que les damos, sino que les exigimos que ocupen. (Vasallo, 2018)
Tengo la suerte…
Aunque creo que no todo el mérito debería llevárselo la suerte. Lo siento.
Vuelvo a empezar: Estoy orgullosa de la red afectiva que asume el rol de familia
que estamos construyendo en Madrid, es cierto que la suerte ha jugado a nuestro
favor, pero nuestra forma de entender, ver, cuidar y construir relaciones definitivamente se lleva todo el mérito.
Desde pequeñas, las
aspiraciones que nos han mostrado son las mismas: encuentra a tu príncipe azul, fórmate,
independízate económicamente (novedad con respecto a la generación anterior: la de nuestros
padres), cría a una familia, ten tu casa e intenta ser feliz. Básicamente, lo
que es aspirar a una Vida Estable De Verdad ®. Pero entre una crisis enlazada con otra, el centralismo en España,
estudiar carreras que no precisamente tienen salidas laborales en nuestros pueblos
y nuestras ganas de conocer mundo… Nos llevan a coincidir en la capital de
España, viviendo una gran parte del grupo cerca (15-20 mins andando) y otra
parte más al sur de la ciudad.
Cuando te sales del
camino de Vida Estable De Verdad ® te
das cuenta de que sí, el amor es importante en tu vida, pero quizás no sea el
amor en concepto de: "encontrar una pareja y procrear para formar una familia de vínculo
sanguíneo", tal y como nos enseñaron. Por lo que empezamos a repartir amor entre
las personas que tenemos cerca: compañeras de piso, compañeras de trabajo,
compañeras de fiestas, de universidad, de casualidades, de erasmus, de la infancia…
Nos repartimos tanto amor, que nos empezamos a cuidar y entender, supliendo el
rol de familia-vínculo-sanguíneo, para formar una familia en forma de red
afectiva basada en la empatía, la comunicación, los cuidados y por supuesto… Pasarlo bien riendo
y con mucho alcohol.
La vida pasa, y como es la vida misma, trae acontecimientos negativos y positivos; cada una con sus procesos diferentes de afrontarlos. En mi caso, no puedo presumir de ser un ejemplo a seguir en procesos de gestión, sigo trabajando en ello. Mi introspección y mi necesidad autoimpuesta de ser energía positiva para la gente que quiero me hace encerrarme en mí misma cuando algo no va bien.
Me encierro y me
odio. Odio al mundo y a cualquier pensamiento que se me pase por la cabeza. Me
avergüenzo. Pero construyo un muro de defensa que no quiere mostrar mi parte oscura, por miedo al rechazo (es muy fácil hacer daño en esta situación). Este caos de emociones contradictorias, me
impide verbalizar si quiera las mil emociones y sentimientos chocando que están
en ese preciso momento en mi interior. Es el caos, hay fuego y yo misma ardo en
él. No es fácil lidiar conmigo en esa situación, a nadie se lo pido, ni nadie lo
merece. Pero mi red afectiva me conoce, me conoce y me quiere tanto que saben
darme mi espacio para respirar. Saben darme una bolsita de oxígeno para que
explote conmigo y con todo lo que tengo dentro, para que cuando llegue la calma
puedan venir a curarme las heridas.
Os quiero chicas, os
quiero mucho y estoy muy feliz de teneros como red porque si nos caemos al abismo, sabemos que hay un colchón antes de darnos la hostia.
Una vez más nos hemos
demostrado que no hay que tener miedo a salirnos del camino de la Vida Estable
De Verdad ®. Contra los argumentos “te
vas a ver sola en un futuro” o “quién te va a cuidar cuando seas mayor” sigamos
demostrando, que los cuidados y el amor en la amistad son tan válidos como en
otros tipos de relaciones que podamos construir. Sigamos demostrando que la categoría de amistad no es inferior a la de pareja sexo-afectiva y que el sexo, aún siendo importante, no es lo que rige ni categoriza nuestra red afectiva. Sigamos demostrando que somos
capaces de cuidarnos entre nosotras porque no estamos solas, somos más de 12.
Sigamos demostrando que vivir en pareja es lícito y legítimo, pero que querer
construir una comunidad con tus amigas y elegir vivir compartiendo tu vida con
ellas, también lo es.
Aprendamos de
nuestras generaciones anteriores y elijamos los múltiples caminos que por tener
el privilegio de vivir en el período de tiempo que vivimos, optamos a elegir. Termino
con otras palabras de la gran Vasallo, a la cual quiero agradecer de nuevo haberme cambiado la vida:
Sin el entorno en el que confiar, pues todas son potenciales enemigas, sin el suficiente temple mental y emocional para mirar las situaciones de manera mínimamente crítica, estamos perdidas, estamos vendidas. Y estamos totalmente indefensas. (Vasallo 2018)

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